¿Te sientes a menudo tenso/a a nivel muscular? ¿Te sientes a menudo acelerado en tu ritmo cardíaco o en tu forma de hablar? ¿Sufres de problemas musculares en espalda, hombros, brazos o manos sin que exista una causa física evidente? ¿Sueles tener problemas de digestión sin enfermedades o disfunciones médicas...