¿Cómo Eligir un Coach?

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Para elegir un Coach es importante tener clara una serie de puntos. A continuación detallamos una guía para la elección de un coach adecuado a las necesidades de un potencial cliente:

ASPECTOS A TENER EN CUENTA:

  1. Tipo de Enfoque u Orientación                                                                     (Coaching Ejecutivo, Sistémico, Ontológico, con PNL, etc.). Es importante que sepa detallar con claridad en qué consiste su orientación y técnicas, y que  dichas técnicas despierten algo de interés y curiosidad. De otra manera, mejor buscar otro Coach que emplee técnicas en las que creemos más.
  2. Ámbitos de Actuación más Frecuentes (Deporte, Life Coaching, Empresa, etc.). Hay Coaches  que están especializados en un solo ámbito y coaches que trabajan en distintos ámbitos. En Öptima no hacemos distinciones en este sentido ya que ambos pueden presentar ventajas importantes: un coach especializado puede haber tratado muchos casos parecidos y por tanto saber cómo tratar el caso que se le presenta con bastante claridad, aunque esto puede implicar una “estandarización” de las técnicas que le puede llevar a aplicar siempre las mismas técnicas y guiones de sesiones por creer que son las más eficaces y que se adaptarán al cliente, y perder de vista la especificidad del caso y no personalizarlo adecuadamente; por otro lado, un coach que trabaja en distintos ámbitos puede que no haya tratado tantos casos parecidos o ninguno, pero sí puede disponer de un amplio abanico de propuestas y técnicas creativas que, extrapoladas de un contexto, pueden ser bastantes eficaces en otros contextos incluso diferentes. Ambas posibilidades presentan ventajas e inconvenientes y por tanto pueden resultar igualmente beneficiosas.
  3. Experiencia en Casos Parecidos al que propone el cliente. Es conveniente que el Coach haya tendido experiencia en casos parecidos, aunque si no fuera así, este aspecto puede compensarse con un importante nivel de confianza que sea capaz de transmitirnos.
  4. Resultados Obtenidos y Porcentajes de Éxito (Un buen Coach suele tener esta estadística).
  5. Referencias Externas. Pueden ser un buen elemento a tener en cuenta, aunque cada caso es específico y especial y, el hecho de que un coach que haya facilitado grandes resultados con un amigo o allegado, no garantiza que ocurra lo mismo con nosotros, puesto que los resultados en el Coaching no los obtiene el Coach sino el Cliente, con su Voluntad y Determinación.

 

ASPECTOS SECUNDARIOS:

  1. Formación Específica en Coaching. Es conveniente que un Coach haya tenido formación de Calidad, aunque esto no garantiza su mayor o menor eficacia o calidad profesional.
  2. Acreditación. Hoy día existen muchas acreditaciones y asociaciones de Coaching que acreditan. Todas son igualmente respetables, pero al fin y al cabo son organizaciones que defienden los intereses profesionales y económicos de los colectivos que forman parte de ellas y que por tanto entran en competencia entre sí. Las acreditaciones de Coaching no son documentos oficiales que atienden a una formación reglada reconocida formalmente por institución pública alguna. Son documentos privados expedidos por organizaciones privadas que atestiguan que el coach se ha formado en escuelas privadas afines a dichas organizaciones y cuya práctica de la actividad ha sido supervisada por otros profesionales perteneciente a esas mismas organizaciones. Estar en posesión de una acreditación no hace que el Coach sea más o menos profesional, o más o menos preparado para llevar el caso que le propongamos, ya que hoy día una persona puede obtener una acreditación al cabo de menos de 9 meses de formación a pacto de pagar una cuantía importante de dinero, independientemente de su formación de base y de su nivel formativo o profesión previa.
  3. Formación Académica. Quizás, más que una acreditación, el tipo de formación académica cursada, si la tiene, puede ser un buen predictor del valor profesional de un coach, aunque esto tampoco garantiza su mayor o menor preparación. En todo caso, en Öptima creemos conveniente que un Coach tenga una formación académica de base y que ésta sea afín al ámbito de ejercicio profesional del Coaching (es decir que el coach se haya formado académicamente en alguna disciplina que incluye el estudio y el conocimiento de la conducta, de las emociones y del pensamiento del ser humano: Psicología, Recursos Humanos, Pedagogía, etc.). En caso contrario, siempre puede solventar este aspecto el hecho de poseer muchos años de experiencia en el ejercicio de la actividad de Coaching, junto con una formación específica en Coaching.
  4. Años de Experiencia en el Coaching.  Este puede ser un buen predictor de la valía de un Coach, aunque es importante valorar la congruencia y consistencia de su trayectoria profesional: no es lo mismo optar para un servicio de Coaching Personal por un Coach economista que estuvo dirigiendo una empresa durante 5 años y que luego se dedicó al coaching ejecutivo otros 5 años, que un licenciado en periodismo o derecho, sin experiencia previa, que es coach desde hace un año, que un ingeniero que trabajó 8 años de jefe de producción, luego tuvo su propia empresa de ingeniería otros 3 años, luego fue vendedor de coches otros 5 y finalmente se dedica al coaching simplemente porque actualmente es una actividad rentable, o un psicólogo que haya dedicado toda su trayectoria profesional ayudando a personas. Es posible que una persona que haya dedicado su trayectoria profesional a actividades parecidas y afines al coaching, presente un interés profesional y una vocación al servicio bastante más fiable que un profesional que  simplemente ha encontrado recientemente en el coaching una nueva manera de “ganarse la vida”.
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